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Qué productos anunciar en eCommerce: una matriz para priorizar el catálogo

Tres paquetes con uno destacado por un marco y una marca de selección, representando priorización del catálogo.

Ilustración editorial de Clica generada con IA.

El producto más vendido no es automáticamente el mejor candidato para recibir más publicidad. Puede tener poco stock, dejar una contribución baja o concentrar pedidos de personas que ya lo iban a comprar. Tampoco alcanza con elegir el producto de mayor margen si nadie entiende para qué sirve o si la tienda no puede entregarlo de manera confiable.

Esta guía propone una forma de comparar candidatos antes de producir anuncios. Es una herramienta de trabajo, no una fórmula que predice qué producto va a ganar ni una instrucción para modificar todas las campañas existentes.

Primero separá restricciones de preferencias

Una restricción impide avanzar: producto no disponible, información falsa, compra rota o falta de autorización para anunciarlo. Una preferencia ayuda a priorizar entre opciones que sí se pueden trabajar: mejor demostración, mayor contribución o una señal de demanda más clara.

Si mezclás ambas cosas en un puntaje, un producto con buena rentabilidad podría compensar artificialmente una falla crítica de entrega. No debería. Primero filtrá las restricciones y después compará los candidatos viables.

El filtro previo

Para cada producto o grupo de variantes, comprobá:

En campañas basadas en catálogo, los datos del producto no son un detalle menor: Google explica que Shopping utiliza información de Merchant Center para determinar cómo mostrar anuncios. Un grupo elegido comercialmente todavía necesita datos correctos y cumplir los requisitos aplicables. Funcionamiento de Shopping.

Cinco criterios para comparar lo que pasó el filtro

Contribución: qué queda de los ingresos después de los costos variables definidos, antes o después de publicidad según el alcance de tu cuenta. Escribí ese alcance; “margen alto” sin una base consistente no permite comparar.

Disponibilidad: no solo cuántas unidades hay, sino en qué variantes y con qué posibilidad de reposición. Un total agregado puede ocultar que falta la combinación que aparece en el anuncio.

Señal de demanda: pedidos válidos, búsquedas, consultas o comportamiento observado. Registrá de dónde viene la señal y qué tan limitada es. Una idea del equipo sigue siendo una hipótesis, no demanda confirmada.

Claridad de comunicación: facilidad para mostrar la utilidad, responder objeciones y explicar qué incluye. Un producto complejo puede ser buen candidato, pero requerir más producción.

Experiencia posterior: cancelaciones, devoluciones y consultas operativas cuando existan datos. No publiques información privada para justificar la selección: trabajá con agregados pertinentes.

Ejemplo de matriz cualitativa

La tabla siguiente describe una tienda ficticia. Las observaciones fueron inventadas para explicar el método y no representan resultados de clientes.

Candidato Contribución Stock Demanda observada Comunicación Decisión provisional
Mochila principal Definida y positiva antes de publicidad Falta el color del anuncio Pedidos históricos Demostración disponible Corregir variante y material antes de promover
Organizador Definida, con espacio para evaluar pauta Disponibilidad confirmada Consultas, pocas compras Uso sencillo de mostrar Prueba acotada para aprender, no escalar por anticipado
Accesorio económico Baja por pedido individual Amplia Compra frecuente junto a otros productos Fácil de explicar Evaluar su papel complementario, no asumir adquisición rentable aislada
Producto nuevo Costos todavía incompletos Primer lote confirmado Sin evidencia propia Requiere demostración Completar costos y preparar una hipótesis de lanzamiento

No hace falta sumar puntos para tomar estas decisiones. La matriz hace visibles las razones, los límites y el trabajo pendiente. Un semáforo o un número no debería ocultar esa explicación.

No confundas producto principal con producto complementario

Un accesorio puede tener sentido dentro de un pedido sin justificar por sí solo la adquisición de un comprador nuevo. A la inversa, un producto de mayor valor puede iniciar la relación, pero requerir más información y tiempo de decisión.

Separá el papel que esperás que cumpla cada uno. Si la hipótesis depende de ventas futuras o de compras complementarias, tratala como tal hasta contar con evidencia. No uses una recompra imaginaria para sostener una inversión que no se entiende con los datos disponibles.

Qué llevar del análisis al equipo de campañas

Entregá una lista acotada con identificadores, variantes incluidas, destinos, restricciones y motivo de selección. Indicá quién debe avisar si cambia el stock o el precio y qué hacer con las piezas que dejen de representar la oferta.

Para cada candidato, redactá una frase de hipótesis: “Queremos comprobar si mostrar esta utilidad a este público genera pedidos bajo estas condiciones”. Después definí el material necesario. Nuestra matriz de ángulos publicitarios ayuda a convertir una selección de producto en preguntas de comunicación distintas.

La lista comercial no sustituye la configuración de la plataforma. Quien gestione la campaña tendrá que trasladarla a los controles disponibles, comprobar la implementación y documentar cualquier límite.

Cómo revisar la selección

Al evaluar resultados, mirá unidades, ingresos válidos, costos considerados y problemas de disponibilidad. Revisá por variante cuando el agregado oculte diferencias importantes. Evitá comparar candidatos que tuvieron exposiciones o condiciones muy distintas como si fuera una prueba idéntica.

Una primera tanda puede terminar con decisiones diferentes: mantener un candidato, mejorar su demostración, quitar una variante agotada o completar información antes de seguir. No hace falta declarar un “producto ganador” si la evidencia solo permite identificar qué revisar después.

Priorizar es elegir qué podés sostener

El catálogo para publicidad debería conectar demanda, contribución, comunicación y operación. No es simplemente una lista de los artículos que más le gustan al equipo o los que más facturaron el mes pasado.

Una selección pequeña y explicada puede ser un buen punto de partida. El criterio para ampliarla es contar con razones y capacidad para hacerlo, no la necesidad de que todos los productos reciban inversión por igual.

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